Jardín
El Vivero
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| Puedes ubicarla en un lugar muy luminoso, pero nunca la expongas a sol directo. |
Última actualización 15/04/2004@00:00:00 GMT+1
La clivia o Clivia miniata es una hermosa planta de interior originaria de África del Sur, en cuyos bosques crece de manera espontánea, siempre protegida de la luz directa del sol. De sus hojas verdes y planas, que se desarrollan en forma de abanico, nace el tallo floral, coronado por una elegante umbela de pétalos de un intenso color naranja. Su floración comienza a partir de los meses de febrero o marzo, y antes de estas fechas conviene que pase al menos dos meses de frío, lejos de la calefacción • Luz: Colócala en un lugar muy luminoso, pero jamás la expongas al sol directo. Ahora en verano puedes sacarla a la terraza, con luz pero en un lugar fresco y con sombra • Humedad: le gustan los ambientes ligeramente húmedos, aunque es tolerante con la sequedad moderada • Riego: abundante aunque sin encharcamientos. Desde octubre hasta finales de febrero, dale un periodo de reposo reduciendo al mínimo los riegos • Abono: cada quince días desde marzo hasta julio, con abono rico en microelementos • Plagas: no es muy propensa a padecerlas, pero puede ser atacada por la cochinilla algodonosa y por el hongo Colletotrichum cliviae, que forma manchas pardas en las hojas • Cuidados: La carencia de nutrientes o el sol directo amarillean las hojas. Su punto débil son las altas temperaturas interiores del invierno. Aléjala de la calefacción en esa época y riega lo imprescindible, para volver a regar abundantemente cuando surjan los nuevos brotes