Jardín
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| Durante tus vacaciones, agrupa las plantas en una zona fresca y sin sol directo. |
Última actualización 15/04/2004@00:00:00 GMT+1
Originaria de África oriental y meridional, el áloe vera es una decorativa planta de hojas carnosas que, aunque exterior, admite también su mantenimiento en interiores. El áloe vera es conocido sobre todo por sus propiedades terapéuticas, puesto que por el interior de sus hojas fluye un jugo con un elevado poder cicatrizante en heridas y quemaduras leves. Si tienes un áloe vera en tu casa, recuerda que tiene dos grandes enemigos naturales: el frío y, como sucede en otras tantas plantas, el exceso de riego. De hecho, el áloe vera resiste perfectamente la falta de agua y acabará malográndose si tiene demasiada. Por ello resulta tan importante dotar a la planta de un buen drenaje, colocando si es necesario dos dedos de grava en el fondo del tiesto. Si ahora en verano lo has sacado al exterior, protégelo siempre de las tormentas estivales, pues las intensas lluvias pueden producir encharcamientos nada recomendables.
• Luz: mucha luminosidad, incluso con sol directo • Temperatura: no tolera el frío por debajo de los 0º C • Riego: soporta mejor la sequía que el exceso de agua. Riégalo únicamente cuando el sustrato esté muy seco • Plagas: es muy resistente a cualquiera de ellas • Trasplante: para trasplantar los hijuelos que crecen alrededor de la planta adulta, recuerda que sólo puedes hacerlo cuando alcancen una altura de cuatro dedos, realizando un corte limpio en el punto de unión entre ambos. Trasplántalos a una maceta de barro y con sustrato para cactus.
Si te vas de vacaciones unos días y quieres asegurarte de que a tus plantas en maceta no les falte agua, te explicamos algunos métodos para conseguirlo. Por supuesto, siempre puedes dejar la llave a un vecino de confianza para que las riegue en tu ausencia, anotándole las necesidades hídricas de cada una. Pero si eso no es posible, aquí te proponemos algunas ideas de autorriego para cuando te ausentes durante unos días de tu hogar:
••• Métodos caseros:
•Coloca en la tierra una botella de agua invertida con el tapón agujereado. Es un riego por goteo muy efectivo para periodos cortos. Otra opción: coloca toallas absorbentes o una tira de algodón, de tal forma que un extremo descanse en un recipiente de agua y otro en la tierra.
••• Métodos comercializados:
•Cartuchos de arcilla que se insertan en la tierra y que se hallan unidos a un depósito de agua
• Hidrojardineras, con un recipiente en la base que proporciona agua poco a poco a las raíces
• Autorriego: suministra agua a varias plantas a la vez a intervalos programados y funciona a pilas o conectado a la red.
También existen plataformas de autorriego individuales con capacidad para tres litros de agua
• Retentor: consiste en aplicar sobre la tierra un material gelatinoso que permite acumular una cantidad de agua para liberarla progresivamente.
En cualquiera de los casos, deberás agrupar las plantas en una zona fresca y sin sol directo, para que conserven su humedad y no beban más agua de la necesaria.