Consumo
No todas son iguales y es importante conocer su nivel de mineralización
Última actualización 15/04/2004@00:00:00 GMT+1
• PUREZA NATURAL. Obtenidas de manantiales, se diferencian de otras aguas en su contenido mineral y en su pureza natural, puesto que su origen subterráneo las protege de contaminaciones químicas o bacterianas. Para que un agua se pueda considerar mineral, además de contener minerales debe fluir libremente desde su origen y embotellarse directamente desde la fuente.
• TIENEN SABOR. En la mayoría de los casos no son aguas del todo insípidas puesto que tienen sabor, determinado por las sustancias solubles que contienen. De este modo, las aguas ricas en sodio y cloruros saben ligeramente saladas, mientras que las ricas en sales de calcio y magnesio proporcionan un gusto terroso y los sulfatos aportan un sabor ligeramente amargo.
• MINERALIZACIÓN Según su índice de mineralización se clasifican en cuatro grupos: aguas de mineralización fuerte, moderada, débil –de 51 a 500 mg/ de minerales por litro– y muy débil, con menos de 51 mg de minerales por litro. La conveniencia de tomar unas u otras depende del estado de salud de cada uno, por lo que habrá que consultar con el médico de cabecera. Las de mineralización débil o muy débil son las más consumidas, por su escasa presencia de minerales y porque, además, estimulan la función renal y tienen propiedades diuréticas.
• MIRA LA ETIQUETA. Además de la denominación “Agua Mineral Natural” y el nombre y origen del manantial, en la etiqueta debe figurar siempre la composición analítica y el índice de mineralización.